Amor, deja siempre
abierta las puertas
y ventanas de tu alcoba
para alimentarme
de tu poesía...
Y pon tu corazón a la intemperie
para clavar en la catedral un sueño:
de morir aferrados en un beso
o sepultados en nuestro pecho
porta-deseos.
viernes, 8 de junio de 2007
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