Es cuando te beso
el instante en que todo lo posible e imposible
se resume a tu mirada.
Sólo me quedo con tus ojos
que me hablan parpadeando
y sumerjo al tiempo en tus pupilas.
Al fondo, brotan suaves:
Tus mejillas repletas de amapolas;
tu frente, por donde cruza,
con el corazón en la mano,
el Centurión del infinito
y el fuego rojo de tus labios,
ese fuego, el mismo que recorre nuestro cuerpo,
el mismo que carcome con deseo nuestra entraña...
Es cuando te beso,
el instante en que me pierdo,
cerrar mis ojos puedo
sin que me perturbe el miedo.
Lanzo mis manos a tu dorso,
tanteando van mis yemas dichosas
en el blanco laberinto tendido de tu espalda.
Se vuelcan mis dedos,
apretando todos los caminos
hasta llegar a lo prohibido.
Es cuando te beso:
El silencio y el espacio sosegado
flotando en el misterio,
la inquietud del instante desbocado
que arde sin cautela,
la telaraña de abrazos y caricias
que amarran lo ajeno y lo divino...
¡Si se cambió el paraíso por el fruto prohibido, yo
rifo mi destino por un beso tuyo!
Y prefiero, en vez de cielo y tierra,
un jardín desnudo: Tu exquisita piel entera.
Y en vez de infierno, saborear la hoguera:
Tu cáliz pizpireta, candente;
excitando, ilimitadamente,
al fulgor indecente de esta fogata,
de esta vida...
Así es toda esta manija incitada,
camino placentero e inquieto,
lerdo y veloz,
puro y prohibido.
Así es todo el accionar, el amar:
del cariño suave al ardor.
Todo
todo
todo
desde un beso.
jueves, 28 de junio de 2007
miércoles, 27 de junio de 2007
PIE EN VERSOS
I
¡Te quiebras, Mujer amada!
Te quiebras quedando niña
al pedirme, con mimos,
tu pie en versos de manzana,
lúcuma, durazno o fresa.
III
Estremecimiento amarillo:
Cuando tus manos
E S P A R C E N
el polen del sol
a mi alrededor.
Cuando tu voz
viaja en libélulas
hacia mi interior.
IV
V
Dime tú:
Cómo no desear los follajes de luna
en tu espalda apilados,
Cómo no navegar a merced de tus lunares,
Cómo zarpar en tu vientre sin desear ir más allá:
¡COSA IMPOSIBLE!
pie: Dulce
¡Te quiebras, Mujer amada!
Te quiebras quedando niña
al pedirme, con mimos,
tu pie en versos de manzana,
lúcuma, durazno o fresa.
II
Época azulada:
Cuando ríes
insultando a las estrellas,
cuando parpadeas
desgranando al universo
III
Estremecimiento amarillo:
Cuando tus manos
E S P A R C E N
el polen del sol
a mi alrededor.
Cuando tu voz
viaja en libélulas
hacia mi interior.
IV
Sangrar de ti:
MIEL
Sangrar de ti:
VIDA
O
morir
repleto
de lunallenas
en
tu
entraña
V
Dime tú:
Cómo no desear los follajes de luna
en tu espalda apilados,
Cómo no navegar a merced de tus lunares,
Cómo zarpar en tu vientre sin desear ir más allá:
¡COSA IMPOSIBLE!
pie: Dulce
viernes, 8 de junio de 2007
:::::::::::::::::::::
Amor, deja siempre
abierta las puertas
y ventanas de tu alcoba
para alimentarme
de tu poesía...
Y pon tu corazón a la intemperie
para clavar en la catedral un sueño:
de morir aferrados en un beso
o sepultados en nuestro pecho
porta-deseos.
abierta las puertas
y ventanas de tu alcoba
para alimentarme
de tu poesía...
Y pon tu corazón a la intemperie
para clavar en la catedral un sueño:
de morir aferrados en un beso
o sepultados en nuestro pecho
porta-deseos.
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